Inicio > Derecho, Reflexión > Notas sobre la liquidación de Luz y Fuerza del Centro

Notas sobre la liquidación de Luz y Fuerza del Centro

El domingo 11 de octubre el presidente Felipe Calderón emitió un decreto con el que extinguió a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Ésta era una entidad paraestatal descentralizada creada en 1994 y prestaba el servicio de energía eléctrica al Distrito Federal, así como algunos municipios del Estado de México, Hidalgo, Morelos y Puebla.

Panfleto del SME

Panfleto del SME

Análisis Jurídico-Dogmático.

El decreto citado tiene como fundamento el artículo 89, fracción I de la Constitución, que faculta al Presidente para expedir reglamentos sobre leyes que expida el Congreso de la Unión, sin embargo éste decreto no trata sobre leyes expedidas por el poder legislativo para su exacta observancia dentro de su esfera administrativa. Tal fundamento carente de sentido lo utilizó el Ejecutivo para el decreto sobre la influenza (a mi juicio en contra de la Constitución).

La fundamentación que otorga la facultad de liquidar a Luz y Fuerza del Centro al Presidente se encuentra en leyes secundarias, sobre todo en los artículos 15 y 16 de la Ley Federal de Entidades Paraestatales. En los considerandos se cita a esta ley, ya que “en la extinción de los organismos descentralizados deberán observarse las mismas formalidades establecidas para su creación”, por lo que no encuentro ninguna facultad reglamentaria. Algunos doctrinarios como el Doctor Carrancá y Rivas y Nestor de Buen Lozano acuerdan que este decreo es inconstitucional.

Asimismo la técnica legislativa utilizada es muy mala, al no citar de forma precisa las fracciones, incisos o párrafos en las que se sustenta.

Las vías legales que aún tienen los trabajadores es que alguno de los poderes de la unión promuevan una acción de insconstitucionalidad sobre el decreto conforme al inciso II del artículo 105 constitucional.

Foto: IFAI

Foto: IFAI

Consideraciones políticas.

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) es otro de los parásitos del Estado mexicano, junto al SNTE y el sindicato petrolero, sin mencionar la CROM, la CTM, la CNC o el sindicato de mineros. Hablar de cualquiera de estas instituciones es sinónimo de corrupción. Todas estas asociaciones se han caracterizado por el famoso “charrismo sindical”, que no es más que la injerencia del gobierno en asuntos gremiales para el control de éstas con prácticas dignas de la democracia priista como la compra de votos, el “dedazo”, la ordeña de urnas e incluso el asesinato de candidatos. No obstante, el SME creció en discordancia a la mayoría de los sindicatos que en México operan, ya que como apunta Enrique Quintana (Reforma 12 de octubre de 2009, Negocios 6) este sindicato competía con la Comisión Federal de Electricidad al amparo de mejores prestaciones por parte de empresas extranjeras y por ello nunca fue afiliado de la CTM, con el paso del tiempo algunos grupos de extrema izquierda, así como un importante grupo de salinistas tomaron el poder del sindicato.

Los medios de comunicación, algunos actores políticos (fundamentalmente del PRI y PAN) y la iniciativa privada se encargaron de ensalsar la actuación del presidente al considerarlo valiente y oportuno. Estas cuestiones parecen ser los cambios de fondo de los que habló el pasado dos de septiembre en su mensaje a la nación, pero estas acciones las realiza a tres años de su gobierno, con un Congreso en su contra y la situación económica, política y de seguridad claramente tensa, puesto que el Presidente no se ha caracterizado por realizar acciones contundentes. Cuando vaya en contra de “la maestra” podemos comenzar a dudar en la debilidad del Ejecutivo.

Foto: Esmas

Foto: Esmas

El discurso no es congruente, por un lado culpa al sindicato, de lo pésimo que era el servicio, la ineficacia de los trabajadores y lo caro que resultaba sostener a la compañía; pero al momento de hablar sobre las indeminizaciones dice que los trabajadores recibirán en promedio lo equivalente a dos años y medio de trabajo… ¿porqué? La traducción es clara, en primer lugar hay miedo a una paralización y sabotaje del servicio eléctrico en la capital y por otra parte es el pago para chantajear a los agremiados, todo ello a costa de las contribuciones que el 20% de los ciudadanos realizan a la federación que honradamente se ganan la vida (la IP no paga estos impuestos, obviamente). Luego de esta lesión al contrato (desproporción entre el dar

y recibir) se dice que la Secretaría de Energía recontratará al personal para que no queden desempleados… sí, a esos mismos empleados revoltosos, flojos e ineficientes.

Consideraciones prácticas.

Los principales afectados, como pasa en México, somos los ciudadanos: las marchas, el cambio de administra

dor y la alteración en las tarifas, serán parte de lo que ocurrirá los próximos meses. La Comisión Federal de Electricidad tomará el control de la administración en la zona geográfica que pertenecía a Luz y Fuerza del Centro y en la página de internet que pertenecía a LyFC aparecen algunas recomendaciones para los usuarios.


Agradezco la colaboración para elaborar éste artículo a @oscarbel, a mi compañero y amigo Victor Morales y a la Licenciada Claudia Ortega, que sin sus comentarios no habría sido posible realizarlo.

Categorías:Derecho, Reflexión Etiquetas: , ,
  1. Victor
    octubre 13, 2009 a las 8:54 pm | #1

    Antes que nada buena redacción y respecto a situaciones políticas hay como un síndrome de niño revelde del SME, porque ya el gobierno federal había negociado con ellos contratos de productividad para mejorar la competitividad de la empresa y eso lo desobedeció el sindicato. Otra situación son las publicaciones del periódico Reforma de hace una semana, en donde se expresa que LyFC era un empresa con corrupción y algo que es llamativo; un gimnasio con spa, y todo lo necesario como un sport city.
    Tras la negativa de la toma de nota el ejecutivo federal solo esperama el momento de que se manifestaran para utilizar lo que habían invicado en las elleciones del 2006; el hartazgo, me explico, el mal servicio, los recibos “inflados”, etc. Así que para uno es justificado para otros no esta decisión tan radical que no deja de tener tintes políticos de una patidocracia que se vive cotidianamente

    • Salvador Guerrero
      octubre 13, 2009 a las 9:02 pm | #2

      Como bien dijo el presidente, Luz y Fuerza del Centro recibía el doble de presupuesto de la UNAM y casi todo por el Contrato Colectivo de Trabajo. Sin embargo los medios utilizados como la entrada de la Policía Federal a las instalaciones de LyFC y el “echarle” toda la culpa al sindicato no deben ser en un supuesto estado de derecho, recojo las palabras: “casi todas las decisiones tenían que tomarse pidiéndole permiso a la representación sindical”.
      Pero como dices Victor, esta “partidocracia” hace que se caiga en un estado de corrupción detestable.

  1. Aún no hay trackbacks

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.